Colombia- San Agustín (9 de Noviembre)

Después de comentar con Gerard, el dueño del hostel, la desilusión que tuvimos en el parque arqueológico nos recomendó darle una oportunidad más a las ruinas, pero esta vez haciendo un tour en caballo por distintos asentamientos que hay repartidos por las afueras de San Agustín.

Así lo hicimos. A eso de las 9.00 de la mañana el guía pasó a buscarnos por el hostel con los caballos y nos pusimos en marcha. La excursión duraba unas 4 horas y en ellas se visitaban 3 zonas arqueológicas repartidas por San Agustín donde podríamos ver entre otras una zona ceremonial al borde del río Magdalena o las únicas estatuas que se conservan con color de la época.

La verdad es que disfrutamos mucho de la actividad. “Fiber”, nuestro guía, nos iba explicando un poco la historia de los descubrimientos de las estatuas y lo que se sabía o se intuía de la tribu misteriosa que las había construido.

Se ve, que fue un arqueólogo alemán, K. Th. Preuss quien en 1913 hizo los primeros estudios científicos de la zona y le dio validez arqueológica a los descubrimientos. Hasta ese momento las estatuas y otros restos descubiertos por los habitantes de la zona era utilizados de mil formas diferentes, un poco raras si puedo puntualizar, y sin darle ningún tipo de valor. Había quien utilizaba las estatuas como columnas para su vivienda, quienes las ponían como patas de una mesa o simplemente como artículos ornamentales.

Uno de los puntos más espectaculares de la excursion fue la visita de la “Chaquira” (que está nombrado por un tipo de planta local, no por la cantante…) donde se pueden ver grabados en una ladera del cañón del Río Magdalena.

Las vistas desde ese lugar son espectaculares. Se pueden ver cascadas de agua llegando al río, águilas volando por los alrededores… es fácil imaginar porque eligieron ese lugar como un lugar sagrado para hacer rituales.

La excursión valió totalmente los 45.000 pesos por persona que pagamos. Los caminos eran increíbles, las vistas espectaculares y la historia del lugar misteriosa y llena de hipótesis.

Nota: El caballo de Sergi se llamaba Whisky… muy apropiado para él, no?

A eso de las 1:30 llegábamos de vuelta al hostel. Gerard nos esperaba para ir a comer al “Tomate” un pequeño restaurante vegetariano situado en la carretera principal. El menú diario es un MUST si vais a San Agustín. Por solo 9.000 pesos por persona se puede disfrutar de unos platos exquisitos. Eso sí, tenéis que ir temprano porque sólo hace 20 raciones y cuando se acaban… se acabaron.

Otra de las actividades que nos recomendaron varios chicos del hostel era el Canoping (tirolina) de la empresa “adrenalina extrema”. Se ve que a parte del canoping típico puedes quedarte colgado en medio del cañón tumbado en una hamaca…

Nuestra idea era hacerlo por la tarde pero estamos tan, tan cansado del tour en caballo que caímos rendidos. Para aquellos que no estamos acostumbrados a ir en caballo, es un actividad que cansa mucho. Que dolor de piernas, espalda, … de todo.

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